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Actualizado a   13/09/2015

Start/Stop MUSICA

Cuadro de texto:     ¡Otra vez Rasines!!!!     Si pero nada que ver con el anterior. Ha transcurrido un siglo y “el progreso no hay quien lo pare”.
     A la izquierda se puede ver la imagen, reproducción exacta, del terminal telefónico situado en la “cochera” (nombre que también se aplicaba a la mujer, a titulo de consorte) de “Autobuses Francisco Lavín”, alias “El Cochero(*)” (no de forma despectiva, sino descriptiva). 
     Era el único (el teléfono) en muchos kilómetros a la redonda y estaba conectado a la centralita de Udalla (donde también estaba la estación de Ferrocarril Bilbao-Santander en terreno de Rasines) mediante una línea aérea propia de mas de 2 km, por lo que había que activar la dinamo dando vueltas a la manivela para que llegara la señal. Tenían la amabilidad de avisar sin estar obligados a ello, si alguien tenia una “conferencia” pendiente.
     Siguiendo por la carretera, a mano izquierda, nos encontramos con los “servicios sanitarios” (la casa del medico). En caso de urgencia se le podía avisar mediante “chaval corriendo” que era lo mas rápido y seguro que había… Y eficaz.
     Si el medico estaba disponible, sin girofaros ni sirenas alarmantes, saltaba sobre su bicicleta(*) provista de timbre manual y acudía rápidamente, si no se caía, con material sanitario incluido (ocurrió varias veces), debido al mal estado de los caminos. Decían que antes empleaba un caballo pero resultaba mas lento. Yo no llegue a conocerle a caballo.
     Antes de llegar a la iglesia (San Andrés), a mano derecha, se encontraba el taller de “Chamusca”: el herrero. Para mi, el “Cabo Cañaveral” del Rasines de aquellos tiempos. Tenia de todo. Para empezar, el “yunque” con el sonido mas limpio, acompasado y claro que he conocido. 
    También había una pequeña “fragua” formada por un cajón rectangular de chapa de aproximadamente un metro de lado y 30 o 40 cm. de profundidad, sobre cuatro patas de acero en las cuatro esquinas. En uno de los laterales tenia un ventilador de manivela que enseguida ponía cualquier pieza al rojo. Finalmente, tenia un “soplete” de soldadura, alimentado por un deposito de carburo y agua. Allí se podía fabricar cualquier cosa. No había limite a la imaginación.
      Salías del taller y te encontrabas el “carrejo” (campo de bolos de Pasabolo Tablon) con sus dos “cureñas” (tablones sucesivos sobre los que rueda la bola, que hay que humedecer para que resbale) que tienen señalados (caz) los lugares en los que se plantan los “tres bolos” cilíndricos un poco inclinados hacia adelante, y que hay que, no solo derribar, pero enviar lo mas lejos posible. Maña y además fuerza. Teníamos dos familiares, los hijos de Clemente, campeones provinciales que es como decir mundiales.
      Esta modalidad solo se practica en una zona que comprende: Ason-Aguera, Valle de Carranza y las Encartaciones, que son de carácter comun (véase el  KARRANTZAKO HIZTEGIA :da risa 95% palabras en castellano) divididas por una absurda frontera artificial, pero intocable. Yo no entendía la “Isla de Villaverde de Trucios”, pero menos “Vizcaya  intrusa en Santander”
                                                                                                                                                              Doy Fe

Cortesia de telefonosantiguos.es

Yunque y Maza